Aquí estoy, sólo, bastante colocado, y con un canuto en mi mano. La música suena de fondo… Secondhand Serenade… Mi mente no puede borrarla de la cabeza, ¿quién es ella?... me gustaría saber siquiera su nombre… pero ni eso sé…
Todo a pasado esta tarde, siempre me han gustado los cuentos de princesas, pero nunca he creído en los príncipes azules, ¿amor a primera vista? Si difícil es amar cuando conoces… más cuando se desconoce…
Venía de pasar la tarde con un chica majísima, habíamos estado, pues eso… Cogimos una estación de metro que tenia las líneas que ambos necesitábamos, la deje cuando llego su tren y fui hacia mi andén.
Allí me dirigí hacia la mitad, quedaban aún 5 minutos para que llegase el tren, agache mi cabeza y no vi nada más que el suelo, hasta que llego el tren, en ese momento vi a una niña rubia que era preciosa, poco a poco me fui acercando a ella y entre en el vagón junto a ella. Espere disimuladamente a que se sentara para poder sentarme justo enfrente de ella. Todo el camino fue un continuo mirar al suelo o a otros lados para poder para un poco la mirada en el otro, a veces coincidíamos, pero en seguida nos rehusábamos.
Llegamos a una estación de cambio de tren, pasamos los dos rápido por la misma puerta, ella se sentó en una esquina, yo me senté entre los dos asientos de a su lado, pero llego un hombre y yo me tuve que echar hacia un lado… al contrarío del suyo. Nos mirábamos en el reflejo el uno al otro, y de vez en cuando girábamos la cabeza y nos mirábamos.
Pero llegó el momento del que posiblemente me arrepienta durante mucho tiempo, ella se levanto para bajarse, al llegar a la estación ella baje, de repente me miró, y yo a ella, esta vez no nos rehusábamos levanto su mano y dijo adiós. Quise levantarme en ese momento, pero no lo hice, no sé por qué, pero no lo hice, ni siquiera fui capaz de contestar con una sonrisa. El tren empezó a andar, ella andaba, nos volvimos a mirar, nuestros ojos se empezaban a clavar nuevamente, el tren andaba, todo se volvía negro, la había perdido… posiblemente para siempre…
Y yo, que siempre había rehusado de eso, que cada vez me costaba más creer en el amor, aquí estoy, enamorado de una desconocida, de la que no se nada, pero que no olvida detalle de ella, su cabello rubio con el flequillo escalonado, sus preciosos ojos, su blusa negra, su falda, sus calentadores negros como sus botas, su bolso de Jack Skelletton, incluso recuerdo en su muñeca una cinta del bbk live.
Quisiera saber quien eres, al menos quiero saber tu nombre, quiero besarte, conocerte y estar junto a ti… yo, tonto necio que no creía en esos cuentos.
Y estas cosas resultan bonitas pero inverosímiles, hasta que lo vives, como lo he vivido yo esta tarde, como os he contado lo que me ha pasado a mi esta tarde, lo que jamás creí que me pasaría, pero me ha pasado, y cuando te ha pasado no te resulta bonito, ni inverosímil, entonces te duele, te mata, puede contigo.
Necesito conocerte mi princesa del metro.
Todo a pasado esta tarde, siempre me han gustado los cuentos de princesas, pero nunca he creído en los príncipes azules, ¿amor a primera vista? Si difícil es amar cuando conoces… más cuando se desconoce…
Venía de pasar la tarde con un chica majísima, habíamos estado, pues eso… Cogimos una estación de metro que tenia las líneas que ambos necesitábamos, la deje cuando llego su tren y fui hacia mi andén.
Allí me dirigí hacia la mitad, quedaban aún 5 minutos para que llegase el tren, agache mi cabeza y no vi nada más que el suelo, hasta que llego el tren, en ese momento vi a una niña rubia que era preciosa, poco a poco me fui acercando a ella y entre en el vagón junto a ella. Espere disimuladamente a que se sentara para poder sentarme justo enfrente de ella. Todo el camino fue un continuo mirar al suelo o a otros lados para poder para un poco la mirada en el otro, a veces coincidíamos, pero en seguida nos rehusábamos.
Llegamos a una estación de cambio de tren, pasamos los dos rápido por la misma puerta, ella se sentó en una esquina, yo me senté entre los dos asientos de a su lado, pero llego un hombre y yo me tuve que echar hacia un lado… al contrarío del suyo. Nos mirábamos en el reflejo el uno al otro, y de vez en cuando girábamos la cabeza y nos mirábamos.
Pero llegó el momento del que posiblemente me arrepienta durante mucho tiempo, ella se levanto para bajarse, al llegar a la estación ella baje, de repente me miró, y yo a ella, esta vez no nos rehusábamos levanto su mano y dijo adiós. Quise levantarme en ese momento, pero no lo hice, no sé por qué, pero no lo hice, ni siquiera fui capaz de contestar con una sonrisa. El tren empezó a andar, ella andaba, nos volvimos a mirar, nuestros ojos se empezaban a clavar nuevamente, el tren andaba, todo se volvía negro, la había perdido… posiblemente para siempre…
Y yo, que siempre había rehusado de eso, que cada vez me costaba más creer en el amor, aquí estoy, enamorado de una desconocida, de la que no se nada, pero que no olvida detalle de ella, su cabello rubio con el flequillo escalonado, sus preciosos ojos, su blusa negra, su falda, sus calentadores negros como sus botas, su bolso de Jack Skelletton, incluso recuerdo en su muñeca una cinta del bbk live.
Quisiera saber quien eres, al menos quiero saber tu nombre, quiero besarte, conocerte y estar junto a ti… yo, tonto necio que no creía en esos cuentos.
Y estas cosas resultan bonitas pero inverosímiles, hasta que lo vives, como lo he vivido yo esta tarde, como os he contado lo que me ha pasado a mi esta tarde, lo que jamás creí que me pasaría, pero me ha pasado, y cuando te ha pasado no te resulta bonito, ni inverosímil, entonces te duele, te mata, puede contigo.
Necesito conocerte mi princesa del metro.
Todos esperábamos con ansia el doblete de la selección española de baloncesto, pero esta vez no pudo ser. Tuvimos que tener el peor día de juego en mucho tiempo precisamente ayer.
Escribo esto mientras escucho la banda sonora de esa cinta que hoy me ha enamorado. Vale, siento predilección por los musicales, pero desde Moulin Rouge (sin contar High School Musical) ninguno me había dejado tan buena sensación ni Chicago o Dreamgirls.
Adam Shankman ha sabido confeccionar una gran película, el gran salto para un director que llevaba una carrera bastante penosa (de la que quizá solo salvaría un poco Un Paseo para Recordar), apoyado en un guión a la altura, y que aunque no haya visto la original, me huele a que más que es un remake, espero no equivocarme…
Antes de decir nada he de decir que adoro a Michael Moore, me fascino tanto con Bowling For Columbine que incluso me hizo leer el que posiblemente fue el primer libro serio que leí, Estúpidos hombres Blancos, me pareció una maravilla, algo que solo podía escribir un genio (el capitulo que habla sobre como se podrían extinguir los hombres y las mujeres podrían vivir perfectamente y preservar la especie sin nosotros me parece lo más divertido que he leído nunca). Luego llego esa critica mordaz que es Fahrenheit 9/11, otro grandísimo documental, una critica mordaz a Bush, como el libro que hace poco cayo en mis manos, ¿Qué han hecho con mi país tío? Y que actualmente estoy leyendo. Todo lo que hace este hombre es dinamita, contando de su irónico y gran sentido del humor.
Nos muestra como solo una persona ha intentado cambiar eso, Hillary Clinton, y como consiguieron que no se llevará a cabo por que a los peces gordos no les interesaba… obvio… ¿sanidad pública? Y que pasa con los directivos de las compañías de seguros… pobrecillos nadie piensa en ellos
Hace cosa de un año hable de un telefilm que causo sensación y a mi me dejo un amable sabor de boca, me gusto bastante, incluso la adquirí en DVD original, habló de 

