24 agosto 2007

SiCKO

Antes de decir nada he de decir que adoro a Michael Moore, me fascino tanto con Bowling For Columbine que incluso me hizo leer el que posiblemente fue el primer libro serio que leí, Estúpidos hombres Blancos, me pareció una maravilla, algo que solo podía escribir un genio (el capitulo que habla sobre como se podrían extinguir los hombres y las mujeres podrían vivir perfectamente y preservar la especie sin nosotros me parece lo más divertido que he leído nunca). Luego llego esa critica mordaz que es Fahrenheit 9/11, otro grandísimo documental, una critica mordaz a Bush, como el libro que hace poco cayo en mis manos, ¿Qué han hecho con mi país tío? Y que actualmente estoy leyendo. Todo lo que hace este hombre es dinamita, contando de su irónico y gran sentido del humor.

Hace poco se estreno Sicko, viendo que aún no había fecha de estreno en España y que a saber cuando lo estrenaran decidí no esperar. La verdad es que no sabia muy bien lo que me encontraría en este documental, había oído cosas sobre el sistema de salud de los Estados Unidos, pero no sabía muy bien cual era la situación, y después de ver esto me he quedado perplejo, puede que nosotros tengamos grandes colas de espera, puede que el nuestro no sea el sistema sanitario perfecto, pero lo que tengo claro después de ver esto es que somos afortunados.

Con su visión mordaz, en esta ocasión quizá algo más cortada (de echo Michael tarda en salir en la película más de 1 hora), nos cuenta casos que nos dejan la piel de gallina. Como el del hombre que trabajando se corto dos dedos y no tenía seguro, le pedían 12.000 $ por el dedo anular y 60.000 $ por trasplantarle el corazón, el hombre no tenía dinero para pagar 72.000 $. Pago por su dedo anular, se lo trasplantaron, el dedo corazón ahora mismo debe estar pudriéndose en una fábrica de desechos…

Son cosas que te dejan la piel de gallina, por que para nada es fácil conseguir un seguro en Estados Unidos, cualquier motivo es bueno para rechazar una póliza, no todas las operaciones son necesarias, como la de ese hombre al que negaron el trasplante de medula ósea, pese a que su hermano era el perfecto donante… y a los pocos meses murió, o la de esa niña pequeña que le dio un ataque y la llevaron al hospital más cercano y el seguro dijo que solo la atenderían en su hospital, tardaron en llevarla hasta allí y mientras la estaban atendiendo… murió.

Nos muestra como solo una persona ha intentado cambiar eso, Hillary Clinton, y como consiguieron que no se llevará a cabo por que a los peces gordos no les interesaba… obvio… ¿sanidad pública? Y que pasa con los directivos de las compañías de seguros… pobrecillos nadie piensa en ellos

El señor Michael Moore nos vuelve a abrir los ojos, aunque nos lo habrá a los que no hace falta, por que como ocurrió con Fahrenheit 9/11 y toda la campaña anti-Bush que Moore desempeño con el filme antes de las elecciones, a los americanos poco les importa todo esto. Es algo que no entiendo.

El sueño americano no es tal, mucho tiempo pensamos en el gran sueño americano, pero con cada película, con cada libro, a los que estamos lejos de allí, hay un señor que nos muestra de que las cosas no son como las pintan. Ese señor es una de las personas más inteligentes del sistema mediático a día de hoy, precisamente por eso también es una de las personas más odiadas, yo solo espero que siga así, que siga haciéndome disfrutar con su visión mordaz, mientras me muestra como funcionan algunas cosas del mundo que siempre creí que funcionaban mejor. Si, soy fan de Michael Moore, y no me importa decirlo, aunque quizá no me importa por que estamos en Europa, si estuviera en Estados Unidos quizá no lo podría decir muy alto…